Mostrando entradas con la etiqueta Parrafitos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Parrafitos. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de mayo de 2013

Suicidio colectivo


L
a crisis nos ha vuelto a todos un poco desmemoriados. Tanta tragedia, pues la crisis económica, real o no, hace ya tiempo que derivó en una hiperreal crisis social, ha hecho que nos olvidemos de otra crisis que si no tan urgente es, al menos, igual de importante y que, de verdad, nos afecta a todos: la crisis ecológica. Y es que nuestra irracional forma de organizar la economía (nuestra de ellos, se entiende) nos obliga a crecer y consumir cada vez más, lo que conduce a un deterioro acelerado del planeta y, a la larga, a la muerte de todos. La solución, cualquiera que sea, pasa claramente por consumir menos, pero ello, lo sabemos de sobra, ay, trae como efectos inmediatos la crisis económica y su consecuente crisis social. Ahora, con el pretexto de la crisis, ya nadie repara en el medio ambiente porque, dicen los mandamases, lo primero es lo primero y hay que incentivar la economía y crear empleo, aunque ello constituya una suerte de suicidio colectivo.

viernes, 3 de mayo de 2013

Al piñazo limpio no


E
n alguna otra ocasión me he referido a que los españoles no son quienes para dar lecciones de democracia a los venezolanos. Tampoco ahora que Maduro ganó las elecciones con un escaso margen. Sin embargo, por más que los seguidores de Capriles hayan mostrado su falta de talante democrático al no reconocer los resultados electorales que reconoce todo el mundo menos ellos y el Gran Hermano del Norte y hayan tenido la desfachatez de presentarse en la Asamblea, nada de eso puede justificar que los parlamentarios del partido del Gobierno la emprendieran a golpes contra los de la oposición. Y es que al piñazo limpio no hay revolución ni democracia alguna que resista la crítica. 

jueves, 2 de mayo de 2013

Razones (pragmáticas) para la esperanza


A
 los 100 días de iniciar su segundo mandato, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha vuelto a sacar a la palestra el tema de Guantánamo. Asegura el presidente que sigue creyendo que hay que cerrar la controvertida prisión y que si no lo ha hecho antes es porque el Congreso no se lo ha permitido. Acaso los más escépticos se pregunten por qué habrían de creer en las buenas intenciones de Obama si en los cuatro años anteriores no cumplió su promesa. Y aunque no les falte razón a quienes así piensen, lo cierto es que ahora hay más motivos para la esperanza. Y es que las razones aducidas por el presidente no son morales sino pragmáticas, pues, a su juicio, Guantánamo es caro e ineficaz, daña la imagen exterior de Estados Unidos y reduce la cooperación internacional con sus aliados en la lucha antiterrorista. Todo lo cual, ¡ay!, resulta mucho más convincente que apelar a la obligación moral de respetar los derechos humanos. Así que esta vez, aunque sea por puro interés, es posible que el Congreso ceda a las pretensiones de Obama y se ponga fin a la barbarie de Guantánamo.

martes, 30 de abril de 2013

El esperpento del empleo


S
egún la última Encuesta de Población Activa (EPA), el número de parados en España asciende ya a 6.200.000 personas. Sin embargo, la ministra de (des)Empleo, Fátima Báñez, sin negar, sólo faltaba, lo dramático de la situación, se empeña en seguir instalada en la teoría de los brotes verdes desarrollada por el gobierno de ZP  y, de ese modo, trasladar a la población el lado bueno del asunto. Y es que según Báñez, gracias a las medidas tomadas por el Gobierno, la reforma laboral fundamentalmente, en España se está frenando la destrucción de empleo. Y digo yo que como sigan frenando a ese ritmo, antes de que acabe  la legislatura ya no habrá más empleo que destruir. Claro que para entonces, cuando todos los trabajadores estén en el paro, seguro que la ministra no se centrará en la abrumadora cifra de parados sino en el insólito hecho de que, gracias al Gobierno, en España no se va a despedir a un solo trabajador más. A este esperpento lleva el seguir insistiendo en que mientras más parados hay, menos empleo se destruye.

lunes, 29 de abril de 2013

La dictadura de la austeridad


E
n alguna otra ocasión he señalado que los economistas se me antojan una suerte de ideólogos del capitalismo disfrazados de científicos sociales que presentan sus preferencias ideológicas como si de leyes científicas se tratara. Sin embargo, justo es reconocer que también existen excepciones que hacen que las denominadas ciencias económicas nos resulten al común de los mortales menos repulsivas. Tal es el caso de Paul Krugman, profesor en Princeton y Premio Nobel en 2008, quien en un reciente artículo publicado en El País señala que aunque los principales estudios que avalan las tesis de la austeridad han sido desmontados por la investigación académica, las élites siguen viéndolas como las más plausibles precisamente porque coinciden ideológicamente con ellas. Y aunque el artículo de marras se refiere a Estados Unidos, parece claro que bien podría aplicarse a la dictadura de la austeridad que se viene practicando en Europa en general y en España en particular en los últimos años. La única duda que nos queda es si Merkel y Rajoy se mantienen aferrados al dogma de la austeridad porque les viene impuesto por las élites económicas o porque ellos mismos forman parte de tales élites.

sábado, 20 de abril de 2013

Simpatía por las energéticas


L
a capacidad de nuestra fauna política para dar titulares no tiene límites. Prueba de ello, sin ir más lejos, es la perla que le soltó al periodista Evaristo Quintana, de la Cadena Ser, el ayer izquierdista y hoy no se sabe Román Rodríguez. Y es que a juicio del líder de Nueva Canarias, el ministro de Industria, José Manuel Soria, se dedica a hacer expropiaciones como Evo Morales. ¡Como lo leen! Ya nos gustaría a más de uno que nuestro ministro -nuestro de ellos, se entiende- se pareciera en algo al presidente de Bolivia, porque lo único, que sepamos, que tienen en común es que tanto Morales como Soria se ocupan de la energía. Pero mientras el primero intenta garantizar que los recursos estratégicos de su país beneficien al pueblo boliviano, el segundo parece más bien un representante de la compañía energética Red Eléctrica de España, mientras Román, por su parte, que se permite usar el nombre de Evo Morales para desprestigiar a Soria, parece más interesado en defender los intereses de Endesa que los del conjunto de los isleños. Nada que deba sorprendernos demasiado habida cuenta de la afición que tienen los políticos a simpatizar con las compañías energéticas. ¿Se estarán preparando un retiro al estilo de Felipe González o José María Aznar, ambos ex presidentes del Gobierno y consejeros de Gas Natural y Endesa respectivamente?

jueves, 18 de abril de 2013

Eufemismos


A
lguien debería realizar una tesis doctoral sobre los usos lingüísticos de la clase política. Y no porque ello le vaya a reportar al investigador un buen empleo, que ya sabemos que en España la investigación no se lleva y si es en humanidades menos, sino por el interés del asunto. Y es que el empeño de Zapatero en no emplear la palabra crisis parece que ha creado tendencia, que se dice ahora, y lo han copiado hasta en el Partido Popular -en realidad no son tan distintos, de ahí que haya quien se refiera a ellos como el PPSOE-, cuyos dirigentes una y otra vez persisten en el uso de eufemismos como si ello hiciera que la realidad fuese menos terrible. El último ejemplo nos lo ofreció ayer la ministra de (des)Empleo, Fátima Báñez, que eludió emplear el término emigración y lo sustituyó por la expresión, seguramente más sofisticada, “movilidad exterior”. Mas ya sea que emigren, ya que se movilicen exteriormente, lo cierto es que muchos españoles están teniendo que marchar al extranjero a buscar el trabajo que aquí se les niega. Lo cual no es sólo una experiencia traumática en muchas ocasiones, sino que además es un negocio pésimo habida cuenta de que buena parte de nuestros emigrantes, con permiso de la ministra, son titulados universitarios: nosotros los formamos, con la inversión económica que ello supone, y otros aprovechan su formación ya que España no sabe.

miércoles, 17 de abril de 2013

De causas y efectos


D
avid Hume, el más representativo y radical de los filósofos empiristas, llegó a poner en tela de juicio la misma idea de causa arguyendo que, de hecho, de la relación causal entre dos fenómenos no podemos tener una impresión, pues, en rigor, lo único que en realidad percibimos son los fenómenos que se suceden, y cuando esto ocurre muchas veces, tendemos a pensar que el primero es la causa del segundo, lo cual no sería, según Hume, sino una creencia basada en la costumbre. De un modo similar, quienes se dedican a la Metodología de las Ciencias Sociales en la actualidad suelen convenir en que de la mera correlación de fenómenos no se sigue que haya de darse una relación de causa-efecto entre ellos. Y algo parecido deben pensar en el Gobierno, así como en los organismos que toman las decisiones en la Unión Europea y hasta en el Fondo Monetario Internacional, pues por más que los recortes practicados no hayan traído sino más paro, menos crecimiento, más deuda y, en definitiva, más pobreza, todos insisten en que para revertir la situación hay que perseverar en las políticas de austeridad. Y acaso sea cierto que en términos estrictamente epistemológicos, si seguimos a Hume, no podamos afirmar que es la política basada en los recortes la causa del empobrecimiento progresivo, pero no debiéramos olvidar que el mismo Hume atribuía a la idea de causa un gran valor pragmático, pues aunque se trate de una creencia basada en la costumbre, ésta es una idea necesaria para orientarnos en la vida. Y es que hasta el escéptico Hume estaría de acuerdo en que por más que no podamos tener la certeza de que si ponemos la mano en el fuego nos quemaremos hasta que lo hagamos, la creencia en que el fuego causa quemaduras es suficiente para que no acerquemos demasiado nuestra mano a las llamas. 

lunes, 15 de abril de 2013

¿Parásitos?


L
a sabiduría popular dice que nunca llueve a gusto de todos. Prueba de ello, añado yo, es la manera en que nos tomamos el trabajo: mientras la mayoría de los trabajadores ha puesto el grito en el cielo, y con razón, por las medidas del Gobierno encaminadas a retrasar la edad de jubilación y dificultar, cuando no impedir, las prejubilaciones, hay otros, en cambio, que claman por que les dejen continuar en su puesto de trabajo hasta cumplir los setenta. Es el caso de Marcos Gómez Sancho, jefe del Servicio de Cuidados Paliativos del Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria, a quien el Servicio Canario de Salud no le permite continuar ejerciendo después de los 65. “Yo no quiero dejar de trabajar. Yo no quiero ser un parásito de la sociedad. No quiero vivir del Estado”, ha dicho apesadumbrado, tal como se recoge en el periódico La Provincia. Y no seré yo, desde luego, el que ponga en duda el beneficio que un profesional de la medicina de tan dilatada experiencia y reconocido prestigio podría seguir reportando a la sociedad. Mas tengo para mí que Gómez Sancho tendría que haber sido más circunspecto, como sin duda lo será cuando trate a sus pacientes terminales: ¿de verdad cree el buen doctor que los jubilados son unos parásitos sociales?

jueves, 11 de abril de 2013

Que viene la anarquía


A
nda Felipe González, el ex presidente soecialista, también ex socialista, preocupado porque, dice, la crisis económica se superará pero la política e institucional que ha traído consigo galopa hacia la anarquía. ¿Hacia la anarquía? No veo yo que el Estado, en cualquiera de sus formas, esté al borde de su disolución; antes al contrario, parece más fuerte que nunca, imponiendo su autoridad a golpe de decreto, criminalizando a quienes protestan y, en definitiva, cumpliendo su función principal que no es otra que servir a los intereses del capital, que es como no hace mucho se denominaba a los eufemísticos mercados. Pero al bueno de Felipe le preocupa además otra cosa: los niños. No todos los niños, claro está, sino aquellos que han sentido la presión de los escraches en la puerta de sus casas. Los otros niños, los que han visto cómo la policía, que no va precisamente armada con pegatinas, los han echado a ellos junto con sus familias de sus hogares le preocupan menos. Y es que en esta sociedad de clases los niños no son todos iguales, faltaría más. A ver si por una vez tiene razón el ex presidente y llega de verdad la anarquía para que todos los niños preocupen por igual.

miércoles, 10 de abril de 2013

La ONU, las armas, los desahucios y la lechera


R
ecientemente un gran número de organizaciones celebraron que, ¡por fin!, la ONU había aprobado el primer Tratado sobre el Comercio de Armas. Por mi parte, y por más que albergue algunas dudas sobre la eficacia y el propósito del tratado en cuestión, no puedo sino sumarme a la celebración, en la esperanza, acaso cándida, de que ello contribuya a reducir la proliferación de armas en el mundo. Mas teniendo en cuenta que el tratado prohíbe la venta de armas a los países que violen los derechos fundamentales de las personas, y puesto que el derecho a una vivienda digna está recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, y que cuando se produce un desahucio en España los agentes de las fuerzas de seguridad del Estado encargados de realizarlo acuden convenientemente armados para llevar a buen término su misión, ¿significa ello que la ONU va a prohibir la venta de armas a España o la argumentación anterior no es sino una versión más del cuento de la lechera?

lunes, 8 de abril de 2013

El universo, ¡ay!, es infinito


E
l caso Bárcenas, los ERE de Andalucía, las aventuras de José Blanco en las gasolineras, el caso Nóos, la trama Gürtel, Feijóo, Camps, los Pujol… ¡Pero qué país es éste!, exclamábamos indignados. Y nuestra indignación se fue extendiendo a medida que veíamos cómo el desastre afectaba a otros países: Portugal, Grecia, Chipre, Francia… ¡Pero qué Europa es ésta!, espetamos entonces. Hasta que supimos por la prensa de la existencia de una red internacional dedicada a la evasión de capitales y constituida por 130.000 políticos y empresarios de 170 países que han evadido tantos millones de euros que suman el PIB de Estados Unidos y Japón juntos. ¡Pero qué mundo es éste!, volvimos a gritar. Y cuando ya pensábamos que no gritaríamos más, cuando creíamos agotada nuestra capacidad de asombro, nos enteramos de la trama de alienígenas corruptos (todo se andará)  y nos vimos obligados a exclamar: ¡pero qué universo es éste! ¡Y encima infinito, ay!

viernes, 5 de abril de 2013

La doble moral del ministro


S
i alguien pensaba que la indignación es patrimionio exclusivo de izquierdistas antisistema, se equivocaba. No hay sino que leer las indignadas declaraciones del ministro del Interior, el moderado Jorge Fernández Díaz, nada sospechoso de izquierdista aunque nos queda la duda de si es o no un antisistema. Depende de qué sistema estemos hablando. El caso es que hace un par de días mostraba su indignación porque Sortu había llamado al ex jefe de ETA fallecido recientemente en Francia, Xabier López Peña, Thierry, “preso político vasco”, cuando según el ministro era un vulgar terrorista. Y no le falta razón a Fernández Díaz, puesto que el tal Thierry no estaba encarcelado por sus ideas políticas sino por los crímenes cometidos. Lo que no se entiende es por qué el ministro no muestra la misma indignación ante las declaraciones de su subordinada, la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, quien de la manera más escandalosa intentara el pasado 25 de marzo vincular a los miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca con grupos filoetarras. Es una muestra más de la doble moral del ministro.

martes, 2 de abril de 2013

Wert, la filosofía y la vida eterna


S
i algo debemos agradecer los profesores de filosofía al ministro Wert es haber conseguido poner de moda nuestra secular disciplina, aunque sea a fuer de maltratarla. Y es que nunca antes de la anunciada intención wertiana de cercenar la filosofía en los planes de estudio de ESO y Bachillerato, había tenido la filosofía tanta presencia en los medios de comunicación, donde últimamente proliferan artículos de destacados filósofos y autoridades de otros campos del saber en defensa de la filosofía, de la necesidad de que ésta siga formando parte de la enseñanza obligatoria y, lo que a mi juicio es más importante, reivindicando la importancia de filosofar, como actividad radical y crítica desde la que poner racionalmente en cuestión todo. Tanto revuelo se ha armado que parece que hasta en Estados Unidos se han hecho eco del malestar de la filosofía en España. Sólo así se entiende que, en lo que sin duda es un apoyo encubierto a la filosofía española, el filósofo John Martin Fisher de la Universidad de California cuente con la friolera cantidad de cuatro millones de euros -han leído bien, cuatro millones de euros- para dirigir un proyecto de investigación que tiene por objeto estudiar si puede existir la vida eterna. Como lo oyen, metafísica pura con apoyo contante y sonante. Y digo yo que si en el PP son tan aficionados a emular a los usamericanos, el ministro Wert ya podría tomar recortes y destinar algún dinerillo a fomentar la filosofía en las tierras patrias, comenzando por el necesario para que la filosofía se quede en los planes de estudios de secundaria al menos como está ahora y, por qué no, financiando algún que otro proyecto de investigación filosófica aunque no sea tan ambicioso.

lunes, 1 de abril de 2013

A vueltas con la moderación salarial


E
l presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Juan Rosell, evoca cada día más a su predecesor, el inefable Gerardo Díaz Ferrán, quien, no nos cansaremos de recordarlo, mientras se dedicaba a hundir empresas y a llevarse a Suiza millones de euros que no eran suyos, insistía en que para salir de la crisis es necesario que los trabajadores curren más y cobren menos. Y es que Rosell no desperdicia la ocasión de emular a Díaz Ferrán, y cuando no aboga por ligar los salarios a la productividad, apuesta por la tristemente célebre moderación salarial, otra de las recetas mágicas del neoliberalismo para superar la crisis y frenar la destrucción del empleo. Y esto lo dice justo en un momento en que salen a la luz diversos informes que revelan que en España el incremento de la pobreza es doble: no sólo aumenta el número de pobres sino que éstos son cada vez más pobres, mientras los ricos son cada vez más ricos, por supuesto. Para colmo, tal incremento de las desigualdades no es achacable únicamente al paro, pues también hay empleados que se encuentran por debajo del umbral de la pobreza, es decir, personas que trabajan, pero cobran tan poco que, literalmente, no salen de pobres. Así que en lugar de repetir el mantra de la moderación salarial, mejor haría Rosell en abogar por la igualación salarial -de la distribución igualitaria de la riqueza, sin más, hablamos otro día-, que ya está bien de que mientras unos tienen sueldos millonarios otros no lleguen ni a mileuristas. 

martes, 19 de marzo de 2013

La Unión Europea y el Departamento


E
n cierta ocasión conocí a un profesor de instituto que gustaba de examinar a los alumnos sin previo aviso. Cuando los estudiantes protestaban, éste siempre daba la misma y contundente respuesta: “Comprendo su disconformidad con los exámenes sorpresa, pero no se trata de una decisión que haya tomado yo sino el Departamento”. Algo similar es lo que ocurre con la Unión Europea, que sirve a nuestros gobernantes como pretexto perfecto para no dar explicaciones a la ciudadanía cada vez que se toman medidas que recortan su ya deteriorado, si es que no inexistente, bienestar. Al profesor se le acabó el argumento cuando los alumnos se enteraron de que el Departamento era unipersonal. A nuestros gobernantes se les acabó la credibilidad desde que trataron de endosar la responsabilidad de sus medidas impopulares a las instituciones europeas. ¡Como si España no formara parte de esas instituciones y no participara en la toma de decisiones! 

lunes, 18 de marzo de 2013

Torturas por la democracia


C
uando se van a cumplir 10 años del comienzo de la guerra de Irak en la que España participó por la gracia de Aznar, nos enteramos de que soldados españoles practicaron torturas a personas detenidas mientras duró el conflicto. Al menos eso es lo que revela el vídeo publicado ayer en la edición digital de El País. Si las imágenes se demuestran verídicas, tendremos un mérito más que añadir a la tan cacareada marca España de la que tanto gusta presumir en el partido que hoy, como entonces, nos gobierna. Si Estados Unidos tiene su Guantánamo, España no iba a ser menos. Mas la vergüenza nacional que ahora sentimos no es sólo por lo ocurrido, si es que ocurrió, sino por el hecho de que ello fuera posible sin que nadie lo supiera y sin que trascendiera hasta este momento. Y es que resulta difícil creer que nadie, en los años del gobierno de Aznar ni en los posteriores del ZuperPresidente, supiera nada de lo que allí había pasado. Ojalá se demuestre que el vídeo es un montaje y nos podamos quedar todos más tranquilos. Mas si no es así y se prueba que hubo tortura, quienes tampoco han de preocuparse demasiado son los presuntos torturadores, ya que si el ministro de Justicia, el moderadísimo Alberto Ruiz Gallardón, fue capaz de indultar a unos Mosso’s de Esquadra que habían sido condenados por torturar a un hombre, qué no hará por unos soldados que lucharon valientemente por la democracia y los derechos humanos.  

viernes, 15 de marzo de 2013

También la jueza


H
ace unos días les comentaba que la afirmación de Jorge Fernández Díaz, según la cual el vídeo del Servicio Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) no aporta nada nuevo al siniestro suceso ocurrido el pasado diciembre en aguas de Lanzarote, es más propia de un aficionado fanático de un equipo de fútbol que de un ministro del Interior. Y es que las imágenes, publicadas por la Cadena Ser, muestran con claridad que la patrullera de la Guardia Civil arrolla a la embarcación en la que viajaban los inmigrantes, lo que ocasionó la muerte de uno de ellos y la desaparición de otros seis. Sin embargo, y por muy elocuente que nos pueda resultar la grabación, la jueza instructora del caso, basándose en el informe del perito judicial, el testimonio del testigo de la Guardia Civil (los inmigrantes que sobrevivieron no pudieron testificar porque fueron rápidamente expulsados de España) y el vídeo del SIVE, dictó un auto en febrero en el que atribuye la responsabilidad exclusiva del accidente al patrón de la patera. Lo me lleva a pensar que acaso el fanático sea yo, que veo en las imágenes lo que no muestran, o que la jueza y el ministro son del mismo equipo.   

miércoles, 13 de marzo de 2013

Un ministro 'ultra'


L
as declaraciones de Jorge Fernández Díaz con respecto al vídeo del Servicio Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) en el que se aprecia cómo la patrullera de la Guardia Civil arrolla a una patera en la costa de Lanzarote parecen más propias de un ultra de un equipo de fútbol que de un ministro del Interior. El incidente que costó la vida de una persona y la desaparición de otras seis ocurrió el pasado mes de diciembre y, desde entonces, la versión oficial del Gobierno insiste en atribuir la responsabilidad de los hechos al patrón de la embarcación en la que viajaban los inmigrantes. Ahora, y pese a las imágenes ofrecidas por el SIVE y publicadas por la Cadena Ser, Fernández Díaz ha vuelto a ratificar la versión oficial y ha afirmado, ¡en el Congreso!, que las imágenes no aportan nada nuevo. Igualito que un ultra cuando repite una y otra vez que una mano dentro del área propia de un jugador de su equipo que todo el mundo ve menos él y los ultras como él no es penalti. Este fanatismo, sin estar bien, es tolerable en una discusión de bar o en una pseudotertulia televisiva de fútbol, pero que el ministro del Interior niegue lo que cualquiera que haya visto el vídeo puede apreciar es inadmisible. Ya veremos qué dice el juez, que aunque no pueda contar con los testigos ya que, gracias a las diligencias de Interior, fueron rápidamente expulsados del país, sí tiene a su disposición la esclarecedora grabación.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Si esto es una crisis o una estafa


D
esde que comenzara la crisis, allá por el año 2007, que se dice pronto, la mayor parte de los ciudadanos hemos ido padeciendo un proceso de constante empobrecimiento. Quien no ha perdido su trabajo ha sufrido recortes salariales, incrementos en su jornada laboral o las dos cosas. La solución a la crisis, por supuesto, siguen pregonando los próceres políticos y empresariales, pasa por la aplicación de la receta que el ex presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), el inigualable Gerardo Díaz Ferrán, no se cansara de repetir: hay que trabajar más y cobrar menos. Una receta que este maestro de la gestión empresarial que llevó a la quiebra a un montón de empresas al tiempo que se llevaba a Suiza unos cuantos millones de euros no se aplicó nunca a sí mismo. Como tampoco se la aplican los que se sientan en los distintos consejos de administración de las empresas del Ibex 35, quienes en 2011 optaron por subirse sus millonarios sueldos un 5 por ciento, a pesar de que los beneficios de las grandes compañías para las que trabajan menguaron un 34 por ciento. A la espera del dato correspondiente a 2012, y mientras tenemos que aguantar la insistencia del actual presidente de la patronal, Juan Rosell, en que hay que ligar los salarios a la productividad, me pregunto si todavía hay alguien que crea que esto es una crisis y no una estafa.