miércoles, 11 de septiembre de 2013

La realidad sigue ahí

E
l verano, precisamente por ser el período del año vacacional por antonomasia, suele ser un tiempo de desconexión. En mi caso, me lo tomo tan a pecho que apenas si leo algún periódico o escucho las noticias por la radio, que suelen ser los medios por los que habitualmente me entero de cómo va el mundo, ya que la televisión, aparte de que en mi casa está secuestrada por los demás miembros de mi familia, la uso más bien para entretenerme. Tal es mi distanciamiento de los medios de comunicación en los meses estivales que me vine a enterar de que Madrid se jugaba frente a Tokio y Estambul la sede de los Juegos Olímpicos de 2020 el mismo día en que se llevó el batacazo. Batacazo que, por cierto, no es que celebre, pero tampoco lamento en demasía.
            Y es que uno puede tener cierta sensibilidad hacia todos aquellos españoles ilusionados por ver al fin a la capital del reino convertida en sede olímpica, pero, qué quieren que les diga, tengo para mí que la sugerencia de Nawal El Moutawakel, atleta marroquí y miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), de que España invierta sus recursos económicos en materias más importantes parece del todo acertada. Porque no es de recibo que el Gobierno se dedique a recortar en derechos sociales con el pretexto de la crisis y que encima tengamos que escuchar al ministro de Economía, Luis de Guindos, decir que por supuesto que hay dinero para sufragar las Olimpiadas. ¿De modo que el Estado no dispone de recursos para pagar a profesores, médicos y demás profesionales de la Sanidad y la Educación, y resulta que sí puede asumir el coste del caprichito olímpico de Alberto Ruiz-Gallardón, Ana Botella y demás miembros del PP?

            Mi desconexión estival de la actualidad, como habrán inferido, ha llegado a su fin porque aunque en términos estacionales aún estamos en verano, éste finaliza para mí justo cuando acontece la vuelta al cole, por más que sea entonces cuando la panza de burro decida retirarse del cielo de Las Palmas y dejar paso al típico sol de septiembre, el mes de las calmas y del tórrido inicio del curso. Un curso que este año se presume más complicado aún que el anterior, con más recortes y la amenazante ley Wert en ciernes, tal como reflejan las páginas de los periódicos que vuelvo a leer y las noticias que vuelvo a escuchar. Y es que el mundo no ha parado en verano y la crisis sigue ahí, y las angustias de los parados, y el miedo de muchas mujeres, y la gente que se marcha, y la corrupción que no cesa, y la guerra en Siria, más amenazante aún, y, en suma, la realidad, que, como el dinosaurio de Monterroso, sigue ahí.

martes, 10 de septiembre de 2013

El peligroso viaje de Maduro

E

n alguna ocasión he señalado que el genuino Leitmotiv de la democracia no es otro que el de garantizar la efectiva observación de los derechos humanos. De ahí que insista en que la democracia, además de procedimental, haya de ser también sustantiva. Esa convicción me ha llevado a afirmar, más de una vez, que haríamos bien en no dar lecciones de democracia a Venezuela, toda vez que no sólo los procesos electorales de los últimos años han cumplido con los requisitos formales exigibles a cualquier procedimiento democrático, sino que, además, la revolución bolivariana consiguió reducir la pobreza en un 50 por ciento en los años en los que gobernó Hugo Chávez, tal como reconoce la propia ONU, lo cual constituye un logro democrático indiscutible. Sin embargo, el actual presidente, Nicolás Maduro, siguiendo la senda abierta por su mentor, ha emprendido un peligroso viaje al hacer que Venezuela abandone la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

miércoles, 12 de junio de 2013

La tentación del Jardín

D
esde que empezara la crisis, allá por el año 2007, la situación no ha hecho sino empeorar. Más allá de los brotes verdes del gobierno de ZP, o de las razones que Mariano Rajoy encuentra para la esperanza y la reafirmación de la política económica del gobierno que preside, lo cierto es que, aun con 100.000 desempleados menos en el mes de mayo, los datos siguen siendo desoladores: 4.890.928 parados registrados, 6.202.700, según la última Encuesta de Población Activa, ya veremos qué dice la próxima; incremento de la desigualdad y de la pobreza, que alcanza ya no sólo a los desempleados sino también a personas que sí tienen trabajo; miles de desahuciados; instituciones benéficas desbordadas; comedores escolares que en realidad son comedores sociales; deterioro palpable de la sanidad y de la educación… Todos estos datos, y aún más, aliñados encima con los casos de corrupción que nos llegan un día sí y otro también, resultan imposibles de digerir sin que, como mínimo, vayan generando en la población un desánimo cada vez mayor y más generalizado.
            Tras la indignación inicial el pesimismo nos ha invadido y lo peor de todo es que sabemos que no se trata de un estado de ánimo subjetivo, sino que hay razones objetivas para la pesadumbre, pues todo apunta a que la situación seguirá empeorando. La vida se ha vuelto tan horrible que muchos han optado por marcharse, en busca de un lugar donde se les ofrezcan las oportunidades que en su tierra no tienen. Ya ven, España, y Canarias, que hasta el otro día despreciaban a los inmigrantes con las ínfulas propias de los nuevos ricos, hoy vuelven a ser lo que siempre fueron: tierra de miseria y mezquindad, de hambre y de explotación, de emigrantes que han de buscar fuera el pan que aquí se les niega. Y no se van sólo los jóvenes universitarios, también se están marchando personas de más de 40 años, que de la noche a la mañana se han visto sin trabajo y sin posibilidad de conseguirlo.

            Los que aún seguimos aquí, resistiendo, alguna vez hemos pensado también en mandarnos a mudar. Si no al extranjero, posibilidad nunca descartada por completo, al menos hemos sentido el deseo de romper con todo, de apearnos de esta sociedad putrefacta, de tirarnos al monte y llevar una vida de retiro, alejada de la podredumbre. En cierto modo eso es lo que hizo Epicuro de Samos, en el siglo IV antes de Cristo, cuando fundó en las afueras de Atenas una escuela que sería conocida como el Jardín, donde promovía una vida apartada de la vida pública, pues la política es, a juicio de Epicuro, una actividad innatural y perturbadora. Mas aunque alguna vez hayamos sentido la tentación del Jardín, lo cierto es que nosotros, ay, no tenemos un jardín al que retirarnos, así que no nos queda otra que seguir aquí, en la polis, y procurar que el pesimismo retorne a indignación, y que ésta nos dé la energía suficiente para seguir luchando contra la injusticia, siquiera sea con la fuerza de la palabra, que en definitiva es en lo que consiste la lucha por la vida. 

martes, 4 de junio de 2013

El 'agua de mayo' no llega a Canarias

L

a ministra de Empleo, Fátima Báñez, anda contenta porque el paro descendió en España en casi 100.000 personas en el mes de mayo. Además, el descenso no se debe sólo a la salida del mercado laboral de los parados de larga duración ni a la marcha de extranjeros y trabajadores españoles fuera del país, porque también creció considerablemente el número de afiliaciones a la Seguridad Social. Así que, aunque mayo sea tradicionalmente un buen mes para el empleo, tiene motivos la ministra para alegrarse. Y nos alegraríamos nosotros también, igual que los españoles del resto de las comunidades autónomas, si no fuera porque Canarias, ay, es la única autonomía donde el paro creció el mes pasado. Y es que en estas ultraperiféricas islas que algún ingenuo llamó afortunadas no se genera empleo ni ahora que se ha batido un récord histórico. En fin, agua de mayo para toda España menos para Canarias, donde la sequía de trabajo no afloja y ya son muchos meses apretando.

lunes, 3 de junio de 2013

Sin pegar ojo

Presumiendo de dedicatoria.
Q

uienes me conocen saben que soy de siesta. Pero de siesta de verdad, nada de quedarse medio traspuesto después de comer en el sofá viendo la tele. Yo cada día, si nada lo impide, tras el almuerzo y el preceptivo vaso de vino, generalmente tinto, me acuesto en la cama, cojo mi librito y en un par de páginas me quedo frito. Sin embargo, hoy no me he podido echar la siesta. Y no porque no haya tenido tiempo; de hecho, en cuanto he terminado de almorzar me he ido a mi cuarto y me he acostado, pero no he podido dormir. La culpa la tiene La estrategia del pequinés que me tiene enganchado y no me ha dejado pegar ojo. Una genialidad de mi viejo amigo Alexis Ravelo que ayer adquirí en la Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria y que, sin ánimo de erigirme en crítico literario, y aunque por suerte aún me quede medio libro por leer, recomiendo a todo el mundo. 

viernes, 31 de mayo de 2013

Las alternativas de la FAO

L
os últimos informes de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) bien podrían haber sido escritos por Valle-Inclán o Groucho Marx. No sé cuánto cobrarán los autores de los informes de marras, mas todo lo que cobren será poco, porque los objetivos de la FAO no los cumplirán, pero como agentes dinamizadores (para emplear una expresión al uso) de la opinión pública son inmejorables. Y es que al esperpento de recomendar el consumo de insectos para paliar el hambre en el mundo, suman ahora la invitación a consumir medusas. No tengo nada en contra de que quien quiera coma aguavivas, y hasta reconozco que, tras las invasiones que hemos sufrido en estas ultraperiféricas islas en los últimos tiempos, estaría bien que les pudiésemos sacar algún provecho. Tampoco me parece mal que quien lo desee coma insectos y sé que hay lugares del mundo donde en su dieta habitual la gente consume esas clases de alimentos, lo cual, como no puede ser de otra manera, me parece absolutamente respetable. Pero lo indignante de este asunto es que detrás de la recomendación de la FAO se halla la premisa implícita de que la principal causa del hambre en el mundo es la falta de comida (de ahí la búsqueda de dietas alternativas), cuando lo cierto es que la humanidad hace ya tiempo que superó el problema de la producción y es bien sabido que el hambre en el mundo, la pobreza en general, nada tiene que ver con la producción sino con la mala, tremendamente injusta, distribución. Así que haría bien la FAO en proponer alternativas, pero no tanto a la producción y el consumo de alimentos, sino a la distribución de los mismos. 

miércoles, 29 de mayo de 2013

Asesinatos de distintas categorías

U

n musulmán británico de origen nigeriano mata a un militar en Londres y enseguida se convierte en un acto de terrorismo, por más que no se haya podido probar la vinculación del autor de este atroz asesinato con ninguna organización terrorista que reivindique el atentado. Otro militar fue apuñalado en París y, de nuevo, aparece el fantasma del terrorismo. En España, en cambio, han sido asesinadas cinco mujeres en apenas una semana, 23 en lo que va de año, y todavía hay quien habla de violencia doméstica, como si fuera un problema menor, una cosita de andar por casa. Y es que cuando se trata de mujeres, ni siquiera su asesinato tiene el reconocimiento que merece.

lunes, 27 de mayo de 2013

Paz, democracia y derechos humanos

E

n su célebre opúsculo Hacia la paz perpetua, Kant trata de establecer las condiciones que a su juicio son necesarias para alcanzar una paz duradera. Kant entiende que la búsqueda de la paz es un deber de la razón pura práctica, pero que sólo es alcanzable jurídicamente; de ahí su empeño en elaborar una teoría jurídico-política que permita dilucidar la manera en que habrían de organizarse las sociedades humanas para lograr tal fin. Como ya hicieran otros autores antes que él, Kant adopta la perspectiva contractualista, y aunque con notables influencias tanto de Hobbes como de Rousseau, elabora su propia versión del contrato social. El punto de partida es, pues, el concepto de estado de naturaleza, que alude a la situación en la que vivían los hombres antes de que se instaurara el estado civil. Empero, no se trata de ningún período histórico, tal estado de naturaleza nunca existió, sino que es más bien una herramienta teórica, una hipótesis de trabajo, que le sirve a Kant para justificar la necesidad del Estado, al modo en que lo había hecho Hobbes, así como de ideal crítico desde el que denunciar las sociedades del momento, en clara interlocución con Rousseau. Leer el artículo completo.

Platón en el siglo XXI

P
latón pensaba que sólo los filósofos estaban capacitados para alcanzar el grado más alto de conocimiento, pues sólo a ellos les es dado elevarse desde el mundo sensible hasta el mundo inteligible y llegar a contemplar la idea de Bien. Es por ello que a los filósofos les corresponde dirigir la polis, pues son los sabios y, por ende, los únicos que pueden saber qué es lo que le conviene al conjunto de la sociedad. Los filósofos deben estar pues al frente del Estado y para que sus directrices lleguen a buen término han de disponer de unas fuerzas de seguridad, los guardianes, con la determinación suficiente para hacer cumplir sus leyes al grueso de la población constituida por artesanos, campesinos y comerciantes, es decir, los productores, quienes habrán de tener la suficiente templanza para dejarse gobernar por los filósofos. Y si la sociedad se organiza de este modo será justa, ya que la justicia no consiste en otra cosa sino en que cada estamento cumpla con la función que le es propia.
            La idea platónica del rey-filósofo choca con la concepción del individualismo moderno según la cual nadie gestiona mejor sus intereses que los propios afectados; sin embargo, aunque parezca increíble, ha llegado hasta nuestros días y subyace a todas las teorías paternalistas del Estado que se empeñan en mantener perennemente a los ciudadanos en la minoría de edad. Detrás de cualquier forma de totalitarismo contemporáneo está Platón, pues no se conoce ningún régimen despótico que se jacte públicamente de detentar el poder para buscar su propio beneficio; antes al contrario, todos  presumen de sacrificarse por el bien común, de salvar al pueblo del peor de sus enemigos que para los salvapatrias de turno ha sido siempre el pueblo mismo.
            Incluso en democracia podemos rastrear la herencia de Platón, pues los representantes, por más que sean elegidos por los ciudadanos, gobiernan de hecho como esos sabios de los que nos hablaba el filósofo ateniense, como si supieran mejor que los propios ciudadanos qué es lo que les conviene a éstos. Prueba de ello es el recelo que los gobiernos democráticos muestran a someter sus decisiones al consentimiento de los ciudadanos por la vía de un referéndum, hasta el punto de que mientras más importantes se consideran las leyes, más rechazo hay a que sean refrendadas mediante la votación popular. Mas el colmo de la materialización del concepto de rey-filósofo en nuestros días lo constituyen esos gobiernos de tecnócratas surgidos al socaire de la crisis que ni siquiera han sido elegidos democráticamente.
          De todo ello se puede percatar con facilidad cualquiera que haya estudiado mínimamente a los filósofos griegos, y acaso sea ésa la razón por la que el ministro Wert haya decidido que Historia de la Filosofía no debe seguir siendo una asignatura obligatoria para todas las opciones de bachillerato. Y es que, curiosamente, la mejor forma de gobernar como Platón en el siglo XXI consiste en evitar que los ciudadanos tengan, además de una instrucción técnica, una buena formación filosófica. 

jueves, 23 de mayo de 2013

Los responsables de la crisis


B
lesa cobraba del PP mientras era presidente de Caja Madrid, Bárcenas pagó sobresueldos a todos los miembros de la cúpula del partido, las grandes empresas donan ingentes cantidades de dinero a todos los partidos que tienen posibilidades de gobernar, Zapatero indultó al consejero delegado del Banco de Santander condenado por el Tribunal Supremo, la familia Botín tenía por entonces más de 2000 millones de euros en Suiza sin declarar, algunos de los directivos de entidades bancarias que se acogieron a las ayudas del gobierno de ZP y al posterior rescate en la era Rajoy se prejubilaron con pensiones millonarias, la mayor parte del fraude fiscal, según los inspectores de Hacienda, lo cometen las grandes empresas y quienes tienen grandes fortunas… Pero la culpa de la crisis es de los currantes y la clase media que durante muchos años han vivido por encima de sus posibilidades, mileuristas que se hipotecaron hasta las cejas para comprarse un pisito en las afueras y tuvieron el descaro de aprovechar el crédito para pagar los muebles o el coche, derrochadores que creían que podían comer pizza los domingos y echarse unas copas los viernes por la noche, profesionales que pretendían mandar a sus hijos a la universidad y además salir a comer fuera de vez en cuando. 

miércoles, 22 de mayo de 2013

Las razones ideológicas del PP


  
T
ras la caída del Muro de Berlín, en 1989, Francis Fukuyama se apresuró a celebrar el triunfo definitivo del liberalismo sobre el socialismo en la pugna por hacerse con la hegemonía ideológica mundial y, con ello, nada menos que el final de la historia y la muerte de las ideologías. Sin embargo, un par de décadas más tarde seguimos constatando que la historia no se detiene y que las ideologías no sólo no han muerto sino que siguen dando frutos, siquiera sea amargos. Y es que sólo si atendemos a razones ideológicas podemos entender algunas de las leyes promovidas por el Gobierno, tales como la misteriosa nueva ley del aborto que está preparando el moderadísimo Gallardón o la aberración de la LOMCE, la ley de educación de Wert recientemente aprobada por el Consejo de Ministros. La ideología es asimismo lo único que puede explicar la negativa de la mayoría parlamentaria del PP a declarar el 18 de julio el día de condena del franquismo, o que se le rinda homenaje a la mismísima División Azul. Y por si todo ello fuera poco Aznar amenaza con volver. ¿Irá en serio o se trata de una estrategia del partido para que la ciudadanía sea más comprensiva con las incomprensibles políticas del gobierno de Rajoy? 

martes, 21 de mayo de 2013

El conocimiento como fin en sí


E
n el parrafito de ayer me refería al esperpento que supone tener que esconder la formación que uno tiene para poder competir por un puesto de trabajo. Si analizamos la cuestión desde la perspectiva de la relación entre medios y fines, nos damos cuenta de que tradicionalmente se ha entendido que la formación es un medio para alcanzar un fin, a saber, un buen empleo. Una relación que, si bien no ha funcionado siempre así, ahora se revela a todas luces falaz. Tal falacia es la que ha llevado a entender la universidad como una suerte de academia de formación profesional de élite en lugar de lo que, a mi juicio, debería ser: un centro de producción y difusión del conocimiento. Pero entender esto implica comprender que el conocimiento no es sólo un mero medio, que también, sino un fin en sí mismo y que su relación con el empleo sólo tiene sentido en el sinsentido mundo de la mercantilización del saber en el que nos encontramos y tratamos, ay, de sobrevivir.

lunes, 20 de mayo de 2013

Formación y empleo


U
no de los mitos relacionados con el paro en Canarias es el que relaciona la alta cantidad de parados con la escasa formación de los isleños. Sin embargo, en los tiempos de vacas gordas, el grueso del empleo generado estaba dirigido a trabajadores con escasa cualificación y hoy en día muchos son los titulados universitarios que se ven impelidos a esconder su formación para poder competir por un puesto de trabajo. Esa es la realidad, tal como se recoge hoy en el diario La Provincia. Y es que la formación no sólo hace ya tiempo que dejó de ser garantía de inserción laboral sino que en ocasiones es hasta un lastre. Así de paradójica es nuestra sociedad: inculcamos a los jóvenes que han de formarse para poder tener un futuro y después los obligamos a tapar sus estudios como si de sus vergüenzas se tratara. Y luego nos escandalizamos con la ¿proliferación? de los ni-ni. 

viernes, 10 de mayo de 2013

Wert, el conciliador


F
inalmente la ley Wert no será aprobada hoy por el Consejo de Ministros. Dicen desde el Gobierno que se aplaza su aprobación por cuestiones técnicas que atañen a la memoria económica de la ley, pero todo indica que la gran contestación social de ayer tiene algo que ver con el aplazamiento, pues resulta difícil creer que esos detalles económicos no se conocieran hasta anoche. Para que luego digan que las huelgas no sirven para nada. Seguramente el Gobierno volverá a tirar de su mayoría absoluta ganada con menos de la mitad de los votos, paradojas de la democracia, y terminará aprobando la ley de marras, pero de momento no va a ser así gracias a la contundente protesta de la comunidad educativa. Y es que el ministro Wert ha sido capaz de conciliar a todas las partes implicadas, que ya es difícil, para que muestren su rechazo a una ley tan injusta como autoritaria. 

miércoles, 8 de mayo de 2013

Algo que ver con... pero no demasiado


L
as últimas declaraciones del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, sobre la relación entre el aborto y ETA constituyen una muestra más del talante democrático de quienes nos gobiernan. Dice el ministro que “el aborto tiene algo que ver con ETA, pero no demasiado”. Fenández Díaz, ya lo hemos dicho más de una vez, pasaba por ser uno de los representantes más ecuánimes del ala moderada del PP hasta que tomó posesión del cargo. Desde entonces, a golpe de manifestaciones y políticas que tienen por objeto criminalizar a quienes discrepan del PPensamiento único, el titular de Interior ha coadyuvado a que descubramos la verdadera esencia del ala moderada del partido: la nada. Tal es el hallazgo filosófico que Fernández Díaz, con la inestimable ayuda de sus compañeros de gobierno, nos ha ayudado a desvelar: la moderación en el PP no forma parte del ser sino del no ser. Y es que este ministro y algunos más tienen algo que ver con la democracia, pero no demasiado.

martes, 7 de mayo de 2013

Los consejos de Blahnik


M
anolo Blahnik estuvo en La Palma, su isla natal, en la escuela de arte que lleva su nombre. El creador de los célebres manolos charló con los estudiantes y, según recoge el periódico La Provincia / DLP,  les invitó a largarse si no les gusta lo que hacen porque, dice el famoso diseñador de zapatos, uno debe amar lo que hace. Y no le falta razón al ¿artista?, pues ciertamente la cuestión vocacional ha de ser determinante a la hora de elegir qué estudiar. Sin embargo, lamentablemente, una cosa es lo que uno estudia y otra lo que uno hace para ganarse la vida. Y por más que se insista en que el trabajo es un medio para la realización personal, lo cierto es que esto sólo es así en contadas ocasiones, pues las más de las veces el trabajo representa para el individuo una imposición que limita su libertad y su felicidad. ¿Cómo entender si no que la mayor parte de los trabajadores se indignen ante el retraso de la edad de jubilación? Quiere ello decir que el consejo de Blahnik es un privilegio que casi nadie se puede permitir en el mundo real que es bien distinto al que habitan los manolos.

lunes, 6 de mayo de 2013

Suicidio colectivo


L
a crisis nos ha vuelto a todos un poco desmemoriados. Tanta tragedia, pues la crisis económica, real o no, hace ya tiempo que derivó en una hiperreal crisis social, ha hecho que nos olvidemos de otra crisis que si no tan urgente es, al menos, igual de importante y que, de verdad, nos afecta a todos: la crisis ecológica. Y es que nuestra irracional forma de organizar la economía (nuestra de ellos, se entiende) nos obliga a crecer y consumir cada vez más, lo que conduce a un deterioro acelerado del planeta y, a la larga, a la muerte de todos. La solución, cualquiera que sea, pasa claramente por consumir menos, pero ello, lo sabemos de sobra, ay, trae como efectos inmediatos la crisis económica y su consecuente crisis social. Ahora, con el pretexto de la crisis, ya nadie repara en el medio ambiente porque, dicen los mandamases, lo primero es lo primero y hay que incentivar la economía y crear empleo, aunque ello constituya una suerte de suicidio colectivo.

sábado, 4 de mayo de 2013

La barbarie y 385.600 razones más


T
ras el anuncio por parte de los sindicatos de la posibilidad de convocar una huelga general en las Islas, las reacciones del Gobierno de Canarias, integrado por CC y PSOE, y del principal partido de la oposición, el PP, no se han hecho esperar. Dice Martín Marrero, otrora el reportero más dicharachero de la ultraperiferia y hoy portavoz del gobierno que preside Paulino Rivero, que aunque el ejecutivo respeta la huelga general, sólo faltaba que no lo hiciera, no tiene sentido porque el paro es algo generalizado en España y su incremento se debe, sobre todo, a la reforma laboral. Y desde luego es cierto que la reforma laboral no ha servido, que se sepa, sino para destruir empleo, por más que la ministra Fátima Báñez se empeñe en decir lo contrario, pero ello no es óbice para reconocer que el problema en las Islas es singular y exige una respuesta singular. Y es que mientras en España la tasa de paro es del 27,16 por ciento, en Canarias alcanza al 34,27 por ciento. ¡Más de un tercio de la población activa del Archipiélago está sin trabajo!
            Por su parte, el secretario general del PP en las Islas, Asier Antona, también se ha mostrado en desacuerdo con la huelga general porque, dice, no sólo no ayudaría a la economía ni a la sociedad, sino que, si llega a convocarse, generará un gran daño a  empresas y a trabajadores, así como a la propia economía. Y en parte tiene razón, porque los trabajadores serán, como siempre, los primeros perjudicados, pues tendrán que sufrir el injusto descuento en sus nóminas, además de, en ocasiones, toda clase de amenazas y coacciones por parte de los patronos. Las empresas, en cambio, a lo mejor hasta lo agradecen, porque si el trabajo sale adelante, y generalmente sale, los descuentos a sus empleados supondrán un ahorro nada despreciable. Por lo demás, tengo para mí que Antona no le hace muchos ascos a una huelga en las Islas que deteriore un poco más al Gobierno, aunque por razones ideológicas y por mantener una mínima coherencia, se vea obligado a decir lo contrario.
            Sea como fuere y digan lo que digan el Gobierno y la oposición, lo cierto es que el problema del paro en Canarias es específico y no se explica sólo por la crisis. Prueba de ello es que la principal actividad económica de las Islas, el turismo, a pesar de su buena marcha, no impide que el número de parados siga aumentando y que ya sean 385.600 las personas a las que se imposibilita trabajar para ganarse la vida. En el año 2011 llegaron a Canarias 12 millones de turistas, lo que supuso un récord histórico; y en 2012, aunque no fue tan espectacularmente bueno, arribaron al Archipiélago más de 10 millones de viajeros. Por si el problema del paro fuera poco, crece el número de personas que, aun estando empleadas, se hallan por debajo del umbral de la pobreza. Y es que en Canarias, según datos de la Agencia Tributaria de 2011, sólo el 0,2 por ciento de la población acapara el 80 por ciento de la riqueza. Esta barbarie y 385.600 razones de peso más justifican sobradamente una huelga general.

viernes, 3 de mayo de 2013

Al piñazo limpio no


E
n alguna otra ocasión me he referido a que los españoles no son quienes para dar lecciones de democracia a los venezolanos. Tampoco ahora que Maduro ganó las elecciones con un escaso margen. Sin embargo, por más que los seguidores de Capriles hayan mostrado su falta de talante democrático al no reconocer los resultados electorales que reconoce todo el mundo menos ellos y el Gran Hermano del Norte y hayan tenido la desfachatez de presentarse en la Asamblea, nada de eso puede justificar que los parlamentarios del partido del Gobierno la emprendieran a golpes contra los de la oposición. Y es que al piñazo limpio no hay revolución ni democracia alguna que resista la crítica. 

jueves, 2 de mayo de 2013

Razones (pragmáticas) para la esperanza


A
 los 100 días de iniciar su segundo mandato, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha vuelto a sacar a la palestra el tema de Guantánamo. Asegura el presidente que sigue creyendo que hay que cerrar la controvertida prisión y que si no lo ha hecho antes es porque el Congreso no se lo ha permitido. Acaso los más escépticos se pregunten por qué habrían de creer en las buenas intenciones de Obama si en los cuatro años anteriores no cumplió su promesa. Y aunque no les falte razón a quienes así piensen, lo cierto es que ahora hay más motivos para la esperanza. Y es que las razones aducidas por el presidente no son morales sino pragmáticas, pues, a su juicio, Guantánamo es caro e ineficaz, daña la imagen exterior de Estados Unidos y reduce la cooperación internacional con sus aliados en la lucha antiterrorista. Todo lo cual, ¡ay!, resulta mucho más convincente que apelar a la obligación moral de respetar los derechos humanos. Así que esta vez, aunque sea por puro interés, es posible que el Congreso ceda a las pretensiones de Obama y se ponga fin a la barbarie de Guantánamo.

martes, 30 de abril de 2013

El esperpento del empleo


S
egún la última Encuesta de Población Activa (EPA), el número de parados en España asciende ya a 6.200.000 personas. Sin embargo, la ministra de (des)Empleo, Fátima Báñez, sin negar, sólo faltaba, lo dramático de la situación, se empeña en seguir instalada en la teoría de los brotes verdes desarrollada por el gobierno de ZP  y, de ese modo, trasladar a la población el lado bueno del asunto. Y es que según Báñez, gracias a las medidas tomadas por el Gobierno, la reforma laboral fundamentalmente, en España se está frenando la destrucción de empleo. Y digo yo que como sigan frenando a ese ritmo, antes de que acabe  la legislatura ya no habrá más empleo que destruir. Claro que para entonces, cuando todos los trabajadores estén en el paro, seguro que la ministra no se centrará en la abrumadora cifra de parados sino en el insólito hecho de que, gracias al Gobierno, en España no se va a despedir a un solo trabajador más. A este esperpento lleva el seguir insistiendo en que mientras más parados hay, menos empleo se destruye.

lunes, 29 de abril de 2013

La dictadura de la austeridad


E
n alguna otra ocasión he señalado que los economistas se me antojan una suerte de ideólogos del capitalismo disfrazados de científicos sociales que presentan sus preferencias ideológicas como si de leyes científicas se tratara. Sin embargo, justo es reconocer que también existen excepciones que hacen que las denominadas ciencias económicas nos resulten al común de los mortales menos repulsivas. Tal es el caso de Paul Krugman, profesor en Princeton y Premio Nobel en 2008, quien en un reciente artículo publicado en El País señala que aunque los principales estudios que avalan las tesis de la austeridad han sido desmontados por la investigación académica, las élites siguen viéndolas como las más plausibles precisamente porque coinciden ideológicamente con ellas. Y aunque el artículo de marras se refiere a Estados Unidos, parece claro que bien podría aplicarse a la dictadura de la austeridad que se viene practicando en Europa en general y en España en particular en los últimos años. La única duda que nos queda es si Merkel y Rajoy se mantienen aferrados al dogma de la austeridad porque les viene impuesto por las élites económicas o porque ellos mismos forman parte de tales élites.

sábado, 20 de abril de 2013

Simpatía por las energéticas


L
a capacidad de nuestra fauna política para dar titulares no tiene límites. Prueba de ello, sin ir más lejos, es la perla que le soltó al periodista Evaristo Quintana, de la Cadena Ser, el ayer izquierdista y hoy no se sabe Román Rodríguez. Y es que a juicio del líder de Nueva Canarias, el ministro de Industria, José Manuel Soria, se dedica a hacer expropiaciones como Evo Morales. ¡Como lo leen! Ya nos gustaría a más de uno que nuestro ministro -nuestro de ellos, se entiende- se pareciera en algo al presidente de Bolivia, porque lo único, que sepamos, que tienen en común es que tanto Morales como Soria se ocupan de la energía. Pero mientras el primero intenta garantizar que los recursos estratégicos de su país beneficien al pueblo boliviano, el segundo parece más bien un representante de la compañía energética Red Eléctrica de España, mientras Román, por su parte, que se permite usar el nombre de Evo Morales para desprestigiar a Soria, parece más interesado en defender los intereses de Endesa que los del conjunto de los isleños. Nada que deba sorprendernos demasiado habida cuenta de la afición que tienen los políticos a simpatizar con las compañías energéticas. ¿Se estarán preparando un retiro al estilo de Felipe González o José María Aznar, ambos ex presidentes del Gobierno y consejeros de Gas Natural y Endesa respectivamente?

jueves, 18 de abril de 2013

Eufemismos


A
lguien debería realizar una tesis doctoral sobre los usos lingüísticos de la clase política. Y no porque ello le vaya a reportar al investigador un buen empleo, que ya sabemos que en España la investigación no se lleva y si es en humanidades menos, sino por el interés del asunto. Y es que el empeño de Zapatero en no emplear la palabra crisis parece que ha creado tendencia, que se dice ahora, y lo han copiado hasta en el Partido Popular -en realidad no son tan distintos, de ahí que haya quien se refiera a ellos como el PPSOE-, cuyos dirigentes una y otra vez persisten en el uso de eufemismos como si ello hiciera que la realidad fuese menos terrible. El último ejemplo nos lo ofreció ayer la ministra de (des)Empleo, Fátima Báñez, que eludió emplear el término emigración y lo sustituyó por la expresión, seguramente más sofisticada, “movilidad exterior”. Mas ya sea que emigren, ya que se movilicen exteriormente, lo cierto es que muchos españoles están teniendo que marchar al extranjero a buscar el trabajo que aquí se les niega. Lo cual no es sólo una experiencia traumática en muchas ocasiones, sino que además es un negocio pésimo habida cuenta de que buena parte de nuestros emigrantes, con permiso de la ministra, son titulados universitarios: nosotros los formamos, con la inversión económica que ello supone, y otros aprovechan su formación ya que España no sabe.

miércoles, 17 de abril de 2013

De causas y efectos


D
avid Hume, el más representativo y radical de los filósofos empiristas, llegó a poner en tela de juicio la misma idea de causa arguyendo que, de hecho, de la relación causal entre dos fenómenos no podemos tener una impresión, pues, en rigor, lo único que en realidad percibimos son los fenómenos que se suceden, y cuando esto ocurre muchas veces, tendemos a pensar que el primero es la causa del segundo, lo cual no sería, según Hume, sino una creencia basada en la costumbre. De un modo similar, quienes se dedican a la Metodología de las Ciencias Sociales en la actualidad suelen convenir en que de la mera correlación de fenómenos no se sigue que haya de darse una relación de causa-efecto entre ellos. Y algo parecido deben pensar en el Gobierno, así como en los organismos que toman las decisiones en la Unión Europea y hasta en el Fondo Monetario Internacional, pues por más que los recortes practicados no hayan traído sino más paro, menos crecimiento, más deuda y, en definitiva, más pobreza, todos insisten en que para revertir la situación hay que perseverar en las políticas de austeridad. Y acaso sea cierto que en términos estrictamente epistemológicos, si seguimos a Hume, no podamos afirmar que es la política basada en los recortes la causa del empobrecimiento progresivo, pero no debiéramos olvidar que el mismo Hume atribuía a la idea de causa un gran valor pragmático, pues aunque se trate de una creencia basada en la costumbre, ésta es una idea necesaria para orientarnos en la vida. Y es que hasta el escéptico Hume estaría de acuerdo en que por más que no podamos tener la certeza de que si ponemos la mano en el fuego nos quemaremos hasta que lo hagamos, la creencia en que el fuego causa quemaduras es suficiente para que no acerquemos demasiado nuestra mano a las llamas. 

martes, 16 de abril de 2013

Provocaciones


D
ice la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, en una nueva muestra de descubrimiento del Mediterráneo, que “la violencia sólo genera violencia”. Y lo ha dicho tan sólo unos días después de que el impresentable militante del PP lanzaroteño, Sigfrid Soria, ofreciera sus tristemente célebres hostias a través de Twitter. Unas hostias virtuales, al menos de momento, que han servido a Soria -Sigfrid, no el otro- para que, además de ganarse la indignación ciudadana, la presidenta del PP conejero, Astrid Pérez, haya pedido su expulsión del partido. Ya veremos qué ocurre, porque de momento la cúpula del Partido Popular sigue echando leña al fuego, como muestran las últimas palabras de Cospedal.
            Las declaraciones de la secretaria general del PP vienen a propósito de la campaña de escraches que está llevando a cabo por toda España la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), una campaña que a juicio de la líder conservadora es “nazismo puro”. Esto último, que los fachas de este país repiten a coro últimamente, no merece comentario alguno, porque no creo que nadie en su sano juicio se lo tome en serio. Sin embargo, el asunto de la violencia resulta más preocupante. Y es que da la sensación de que entre las huestes conservadoras hay un deseo de que se produzca en el entorno de la PAH algún incidente violento para, de ese modo, encontrar un argumento con el que deslegitimar a la plataforma y, de paso, la Iniciativa Legislativa Popular, que cuenta con un millón y medio de firmas y el apoyo de la inmensa mayoría de la sociedad española. ¿Cómo entender si no la advertencia de Cospedal cuando afirmó que “si algún día tenemos algo grave que lamentar habrá que mirar a los responsables de provocar violencia”?
            Hasta ahora, que se sepa, no ha habido ningún acto violento en los escraches: se trata más bien de una respuesta pacífica a la violencia perpetrada por el Estado, que en lugar de proteger la dignidad de los ciudadanos se dedica a defender los espurios intereses de los bancos. Pero la historia reciente de los movimientos sociales demuestra que no se debe descartar la posibilidad de que sean los mismos que se oponen a los escraches los que tiren la primera piedra con el fin de deslegitimar un movimiento esencialmente pacífico. Esperemos que ello no ocurra, mas harían bien los miembros de la PAH en estar atentos para, a la primera provocación, levantar las manos y volver a gritar, tan revolucionaria como pacíficamente: “¡Éstas son nuestras armas!”, que es el modo en que estos filoetarras, Cristina Cifuentes dixit, han demostrado hasta ahora el carácter incuestionablemente pacífico de sus protestas.

lunes, 15 de abril de 2013

¿Parásitos?


L
a sabiduría popular dice que nunca llueve a gusto de todos. Prueba de ello, añado yo, es la manera en que nos tomamos el trabajo: mientras la mayoría de los trabajadores ha puesto el grito en el cielo, y con razón, por las medidas del Gobierno encaminadas a retrasar la edad de jubilación y dificultar, cuando no impedir, las prejubilaciones, hay otros, en cambio, que claman por que les dejen continuar en su puesto de trabajo hasta cumplir los setenta. Es el caso de Marcos Gómez Sancho, jefe del Servicio de Cuidados Paliativos del Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria, a quien el Servicio Canario de Salud no le permite continuar ejerciendo después de los 65. “Yo no quiero dejar de trabajar. Yo no quiero ser un parásito de la sociedad. No quiero vivir del Estado”, ha dicho apesadumbrado, tal como se recoge en el periódico La Provincia. Y no seré yo, desde luego, el que ponga en duda el beneficio que un profesional de la medicina de tan dilatada experiencia y reconocido prestigio podría seguir reportando a la sociedad. Mas tengo para mí que Gómez Sancho tendría que haber sido más circunspecto, como sin duda lo será cuando trate a sus pacientes terminales: ¿de verdad cree el buen doctor que los jubilados son unos parásitos sociales?

viernes, 12 de abril de 2013

El TCA, una celebración sin euforia


L
a semana pasada supimos que la ONU, ¡por fin!, había aprobado el primer Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA), algo que distintas organizaciones venían reivindicando desde hace varios años. La aprobación del TCA ha sido celebrada por muchos colectivos, entre ellos Amnistía Internacional, que lo considera un gran logro que contribuirá a la protección de los derechos fundamentales de millones de personas en el mundo. Y es que el tratado de marras prohíbe la venta de armamento de distinta clase a aquellos países u organizaciones que incurran en violaciones de los derechos humanos, lo cual es en sí mismo positivo y por ello mismo lo celebramos.
            Mas sin dejar de reconocer el avance que supone que el comercio internacional de armas esté regulado por primera vez, lo cierto es que la eficacia del TCA despierta más de una duda, empezando por la que se refiere a las razones por las que habríamos de creer que este tratado se va a cumplir y que no se añadirá a la larga lista de resoluciones y tratados de la ONU que no se cumplen. Otro motivo para el escepticismo es la duda sobre quién será el que decida qué países respetan los derechos humanos y cuáles no. Pues a nadie se le escapa que la ONU no es precisamente una organización muy democrática precisamente porque la capacidad de decisión no es la misma para todos sus miembros. Los países más poderosos son los que forman parte del Consejo de Seguridad y, dentro de éstos, los hay con derecho a veto, los miembros permanentes, entre los que se encuentran algunos que, como China, no tienen ningún respeto por los derechos humanos, y otros como Estados Unidos que, aun constituyendo una de las más avanzadas democracias del mundo, viola siempre que le interesa -Guantánamo sería el caso paradigmático- los derechos humanos de las personas. ¿Serán estos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU los que tengan que decidir a qué países se les pueden vender armas?
            Por lo demás, todos sabemos que la guerra constituye una de las mayores expresiones de violación de los derechos humanos, así como sabemos también que en muchas de las guerras participan las potencias occidentales -de nuevo Estados Unidos sería el paradigma- aunque lo hagan bajo el pretexto de proteger la democracia y los derechos humanos, que es como decir, por paradójico y ridículo que parezca, que se violan los derechos humanos para proteger los derechos humanos. A resultas de lo cual, damos la bienvenida al TCA y deseamos que de verdad contribuya a que disminuya el número de armas que circulan por el mundo, pero lamentablemente no podemos ser demasiado optimistas en este sentido. Aunque, eso sí, mejor con tratado que sin él, del mismo modo que mejor una ONU imperfecta que ninguna.

jueves, 11 de abril de 2013

Que viene la anarquía


A
nda Felipe González, el ex presidente soecialista, también ex socialista, preocupado porque, dice, la crisis económica se superará pero la política e institucional que ha traído consigo galopa hacia la anarquía. ¿Hacia la anarquía? No veo yo que el Estado, en cualquiera de sus formas, esté al borde de su disolución; antes al contrario, parece más fuerte que nunca, imponiendo su autoridad a golpe de decreto, criminalizando a quienes protestan y, en definitiva, cumpliendo su función principal que no es otra que servir a los intereses del capital, que es como no hace mucho se denominaba a los eufemísticos mercados. Pero al bueno de Felipe le preocupa además otra cosa: los niños. No todos los niños, claro está, sino aquellos que han sentido la presión de los escraches en la puerta de sus casas. Los otros niños, los que han visto cómo la policía, que no va precisamente armada con pegatinas, los han echado a ellos junto con sus familias de sus hogares le preocupan menos. Y es que en esta sociedad de clases los niños no son todos iguales, faltaría más. A ver si por una vez tiene razón el ex presidente y llega de verdad la anarquía para que todos los niños preocupen por igual.

miércoles, 10 de abril de 2013

La ONU, las armas, los desahucios y la lechera


R
ecientemente un gran número de organizaciones celebraron que, ¡por fin!, la ONU había aprobado el primer Tratado sobre el Comercio de Armas. Por mi parte, y por más que albergue algunas dudas sobre la eficacia y el propósito del tratado en cuestión, no puedo sino sumarme a la celebración, en la esperanza, acaso cándida, de que ello contribuya a reducir la proliferación de armas en el mundo. Mas teniendo en cuenta que el tratado prohíbe la venta de armas a los países que violen los derechos fundamentales de las personas, y puesto que el derecho a una vivienda digna está recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, y que cuando se produce un desahucio en España los agentes de las fuerzas de seguridad del Estado encargados de realizarlo acuden convenientemente armados para llevar a buen término su misión, ¿significa ello que la ONU va a prohibir la venta de armas a España o la argumentación anterior no es sino una versión más del cuento de la lechera?

lunes, 8 de abril de 2013

El universo, ¡ay!, es infinito


E
l caso Bárcenas, los ERE de Andalucía, las aventuras de José Blanco en las gasolineras, el caso Nóos, la trama Gürtel, Feijóo, Camps, los Pujol… ¡Pero qué país es éste!, exclamábamos indignados. Y nuestra indignación se fue extendiendo a medida que veíamos cómo el desastre afectaba a otros países: Portugal, Grecia, Chipre, Francia… ¡Pero qué Europa es ésta!, espetamos entonces. Hasta que supimos por la prensa de la existencia de una red internacional dedicada a la evasión de capitales y constituida por 130.000 políticos y empresarios de 170 países que han evadido tantos millones de euros que suman el PIB de Estados Unidos y Japón juntos. ¡Pero qué mundo es éste!, volvimos a gritar. Y cuando ya pensábamos que no gritaríamos más, cuando creíamos agotada nuestra capacidad de asombro, nos enteramos de la trama de alienígenas corruptos (todo se andará)  y nos vimos obligados a exclamar: ¡pero qué universo es éste! ¡Y encima infinito, ay!

viernes, 5 de abril de 2013

La doble moral del ministro


S
i alguien pensaba que la indignación es patrimionio exclusivo de izquierdistas antisistema, se equivocaba. No hay sino que leer las indignadas declaraciones del ministro del Interior, el moderado Jorge Fernández Díaz, nada sospechoso de izquierdista aunque nos queda la duda de si es o no un antisistema. Depende de qué sistema estemos hablando. El caso es que hace un par de días mostraba su indignación porque Sortu había llamado al ex jefe de ETA fallecido recientemente en Francia, Xabier López Peña, Thierry, “preso político vasco”, cuando según el ministro era un vulgar terrorista. Y no le falta razón a Fernández Díaz, puesto que el tal Thierry no estaba encarcelado por sus ideas políticas sino por los crímenes cometidos. Lo que no se entiende es por qué el ministro no muestra la misma indignación ante las declaraciones de su subordinada, la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, quien de la manera más escandalosa intentara el pasado 25 de marzo vincular a los miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca con grupos filoetarras. Es una muestra más de la doble moral del ministro.